Mostrando entradas con la etiqueta bien. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta bien. Mostrar todas las entradas

14/5/21

Sanitizar Bien

 Sanitizar Bien 

Hoy les vamos a dar consejos de como mantenerse limpio
y alejado de las baterías… digo, de las bacterias que provocan
el Covid-19, con la segunda ola (de coca-cola?) de la pandemia
debemos ser más precavidos para no contagiarnos (los que
aún no nos hemos contagiao) no como el idiota del mocoso
que hizo un pentágono en el suelo y la mamá le preguntó qué
estaba haciendo y le contesta: es que usté me dijo que le haga
algo demoniaco al piso… no! que le echara algo de amoniaco!
hablando de afiacos… me acordé de los gloriosos años 90as
cuando uno era satánico por cualquier cosa… bueno, yo sí me
esmeré, recuerdo que compré el cassete de los “Airon Maiden”
(Mai-den Hong Kong) original de paquete y como le aparecía
el Eddi saliendo de un árbol, todo el mundo me dijo que yo era
satánico… ¿qué tenía que ver Eddi con Satanás? si ni se
llevaban bien… el hecho es que en esa época era más factible
satanizarse que sanitizarse, todo era satánico, hasta los teletubis
(luego me empezaron a gustar las “telebubies”) pero eso es ya
otra historia… les decía… ¿qué les decía? ah si, que con esto
que llevamos ya casi año y medio de pandemonia, la gente
no ha aprendido ni a bañarse… ¿por qué hay tantos contagios
cada día? si seguimos así, se van a gastar los habitantes y hay
que hacer segunda vuelta… encima, están vacunando con agua
(y debajo también) y a un señor lo que le inyectaron fue aire…
vi en las noticias que hay que tener especial cuidado con los
transplantados… que cuando los cambien de maceta, no pierdan
mucha tierra será… eso si no se han bañado… la gente siempre
encuentra oportunidades, en otro canal vi (porque mejor cambié
de canal, en vez de maceta) que un tipo va a cocinar pizzas a
un volcán… ¿se puede ser más imbécil? bueno, sí… la pone
en la lava… (la pizza) hasta que se sodilifique… soquidili…
sofi… no conozco a ninguna Sofi… soqueli… se endurezca!
(la pizza) no, la lava… y si no la lava, yo no la quiero, para eso
estoy dando estos consejos, para que aprendamos a lavar
lo que nos vamos a jartar… como el mapache que lava lo
que se va a echar a la boca (la pizza)… y ya para terminar
he leído cada estupidez acerca de este coronavirus… el
otro día empecé a leer uno que decía que esta enfermedad
ha dejado el mundo “desbastado” ¿sin bastos? ¿vamos a
tener que jugar naipe a tres palos? (eso otro lo vi en un
video de Mia Khalifa) (ese nombre si lo escribe bien ¿verdá?)
pero bueno, no bajen la guardia, que el suelo está sucio
lávense bien todo (hasta la pizza) no se aglomere, no seme…
no se me acerquen! vade retro sanatás, satinás… o será
sanitizado en vez de satanizado, aquí tengo mi “arcól en help”
vade retro y me vade un cudo lo que declamen…



14/4/16

Bien Tós De Cambio

Bien Tós De Cambio

 No sé si recuerdan aquella famosa canción de Scorpions que
llevaba por título “güin on cheins” (lo siento yo siempre la
“cantaba” así) la cual nos hablaba disfrazada de balada, los
vientos del cambio que se daba allá a principios de los noventas
(que no vendían nada (bueno los escorpions si que vendieron))
Y si no recuerdan esa canción, menos van a recordar esta
Columna de hace casi un año que escribí referente a los cambios
significativos que he visto en mis pueblos (porque son varios en
los que habito en esta vida rutinaria) con el asunto de haber
tenido salones de baile para gestionar bebés y quince o veinte
años después haberlos convertido en locales de abastecimiento
de comida para alimentar a esos bebés, como quien dice: causa
y efecto, desde hace un año o algo así, que frecuento uno de
esos lugares a comprar los víveres para -como la palabra lo dice-
vivir unas horas mas, al menos sin tanta hambre… Y hastora me
percatao de la diferencia del local, hoy, entré como si cualquier
cosa al otrora salón más famoso de mi comunidad, que durante
no sé si treinta años funcionó como centro de diversión,
esparcimiento, quinciaños y bodas que traían su rato de baile,
juerga, amoríos (en realidad, nunca para mí) y muchas, se podría
decir, que aventuras y recovecos de la juventú… de repente, se
me vino a la cabeza un nostálgico recuerdo (pero fue una bolsa
de arroz que me cayó encima) de aquellos años perdidos en el
tiempo y también de perdidas de tiempo retozando en aquel
salón, oscuro y acogedor (igual, nunca para mí) caminando entre
los estantes recordé las luces de la discomóvil y las parejas tiradas
a pista en un estrepitoso y bamboleante rito de movimientos
merengueados y cumbiados de esa época, en la cual si ponían
salsa tenía que salirme pa juera, porque no la soporto… y ahora,
es por la salsa (de tomate) que me tengo que quedar buscándola
en su respectivo anaquel a la par de la mayonesa y la mostaza…
recorría los pasillos, imaginando la bolota de espejos que reflejaban
esas luces y deslumbraban a los bailantes y a los que muy
modestamente dábamos vueltas como idiotas (eso sí, siempre
yo era uno de tantos) es decir, los perdedores buscando a la fea
del pueblo pa’ sacarla a bailar… por que de otro modo eramos
sonaos, si teníamos la osadía de invitar a bailar a alguna que no
fuera de nuestra condición (feos y pobres) y de pronto, en esas
vueltas y envuelto en la niebla con olor a coco, choqué contra el
frigorífico de la leche, la natilla y los quesos, devolviéndome a la
realidad presente, pero luego, vi como a través de un umbral del
tiempo, la barra donde se expendían bebidas y uno se sentaba
a charlar a gritos con los amigos (bueno, yo no, nunca tuve plata
para bebidas… ni amigos) me fui acercando para intentar tocar
aquel espejismo temporal y en eso el dependiente, cogiendo el
café, el azúcar, el arroz, la salsa, la leche y la mortadela, los pasó
por la maquinita cobradora y me dijo con cara de empresario
recién galardonado con el premio a cliente del mes: ¿alguna otra
cosita? yo, más ensimismado que un jugador de ajedrez calculando
las consecuencias de un movimientole contesté: sí, sí, unos
chocolates pa´los chiquitos… (que en realidad ese antiguo salón
no tuvo nada que ver con su gestionamiento… digo gestación)
y después de todo: qué bueno que hayan puesto comida
en vez de las viejas estiradas que siempre me “sonaban”…