21/3/11

Optimista

Optimista

 Optimista: dícese del doctor de los ojos que piensa que todo le va a
salir bien, pero es uno de esos días en que desde la madrugada ya te
sientes dueño del mundo y deseas que amanezca para mostrarle a la
gente que eres un hombre feliz, que amas el trabajo, que amas a tu
familia y en eso que te vuelves a quedar dormido y al rato te despierta
un rayo de sol, te levantas con esa energía propia de disfrutar un
nuevo día… pero miras el reloj y te das cuenta de que son las nueve
de la mañana!!, y tu empiezas a las siete… te vuelves loco buscando
las chucherías: que la camisa, que el pantalón, que la faja, que la vieja
no se levanta…
-vieja!, levantate, que ya son las nueve…-
-Pero… hoy es sábado…- te dice ella volviéndose para el rincón…
 Recuperado del susto, debes esperar que pase este aburrido fin de
semana, para poder demostrar tu calidad de vida, tu energía positiva
el domingo no paras de rascarte las pe…stañas en un hastío abrumador
ah, pero otra vez llega lunes y ahora sí, bañadito y peinadito te lanzas
a la calle a decirle al populacho ¡aquí estoy! Soy un hombre de éxito
prácticamente corres hacia tu trabajo, no te importa haberte parado
en la caca de perro, ni que te cayeras en el bache de la acera, llenando
tu pantalón de barro, saludas a todos los que se te cruzan en el camino:
-Buenos días, vecino, buenos días vecina, buenos días pistero de bomba
buenos días taxista enfurruñado, buenos días señor víctima de un asalto
con asesinato…- y llegas al trabajo y tus compañeros te miran de arriba
abajo, por lo que piensas que estás dando una buena impresión, una
vez atiendes tu primer cliente, este te suelta una serie de improperios
a los que no haces caso, porque hoy te sientes superior, sientes que
tienes la vida agarrada del cuello, luego del incidente entra tu jefe y
te observa: -¿se siente usted bien, Ramírez?- -claro que si, jefe- y
te mueves como bailando samba, para que el jefe detecte tu energía
positiva, pero tu jefe insiste: -lo veo un poco desmejorado, Ramírez
voy a hablar con el gerente a ver qué posibilidades hay de que te
envíe al médico…- -pero, pero, yo me siento bien y…- el jefe sale y
al rato entra con el gerente de la empresa: -mira, pues sí, yo lo noto
pálido y ojeroso…- -eso es porque en la madrugada me desvelé en
espera del maravilloso amanecer y…- -No, Ramírez, lo noto muy mal
tómese el día, vaya donde el médico, y si es muy grave, tómese la
semana… al pasar al lado de tus compañeros los oyes cuchichear:
“si, dicen que está muy enfermo, será que se preocupa mucho por
su extrema pobreza, el salario no le alcanza para mantener a la
familia… tiene el carro en el taller y no lo puede sacar por falta de
plata…” cada vez más cabizbajo, sales de la empresa hecho añicos,
llegas donde el médico, este te mira, mueve negativamente la cabeza
pero aún así, empieza a examinarte, vamos, lo básico, que el coso
ese que parece un mp3, con audífonos y todo en la espalda, que 
digas treinta y tres, al rato te pregunta: -A ver Ramírez ¿Cuáles son
sus síntomas?... a lo que respondes: -Optimismo, doctor, optimismo…-



1 comentario:

El Barto dijo...

el optimismo ajeno es el peor, la gente debería tener permismo para matar o al menos desanimar (quitarle el ánima (matar)) a quién ande optimista en el trabajo